Bueno señores, para la noche de Reyes Magos y como todos los santos tienen octava, les recomiendo que se agencien un estuche de fichas de póker, normalmente con su dealer, cartas y demás aparejos y comiencen a citarse socialmente con amigos para mejorar su juego de póker. Sus majestades de Oriente no pondrán problemas pues se trata de un artículo accesible a todos los bolsillos.

Lo cierto es que las sensaciones presenciales y virtuales son totalmente diferentes y encuentro más satisfactorias (aunque menos rentables) las primeras que las segundas. Además de mantener el contacto recurrentemente con nuestros mejores amigos o familiares, las sensaciones se multiplican al ver las reacciones de los rivales tanto en la victoria como en la derrota.

Sin duda, el crecimiento del mundo virtual en el sector del ocio, ha llevado consigo una comodidad y frecuencia imposible de lograr con citas físicas, pero si bien es cómodo, divertido y rentable, lo ideal es poder compaginarlo con una vida social equilibrada y mucho más placentera que la virtual.

Por motivos obvios nos centraremos en el mundo virtual, pero no queremos dejar de lado el mundo real, en el que sin duda, podremos hacer una buena carrera si somos organizados, metódicos y rectos en nuestra metodología.