Jugar, jugar y jugar
2 Dec
Vamos a continuar como hemos dicho despacio pero sin parar. Una vez hayamos dominado la escala de valores de las jugadas a combinar, tenemos que jugar, jugar y jugar muchÃsimas partidas para empezar a asimilar lo realmente difÃcil que resulta obtener el tan mediático Póker (no digamos de ases) o lo realmente inusual de ver una escalara de color o la más alta de las manos posibles: la escalera real. Por tanto, la escala de manos es fundamental tenerla asimilada e interiorizada pues no podemos dudar cuando se nos presente un full si realmente supera un posible color, una escalera o es perdedora ante unas sencillas dobles parejas.
Teniendo claro cómo encuadrar las cartas que nos lleguen debemos decidir sobre qué póker jugar entre el gran abanico de opciones que nos presentan las casas o mesas virtuales. Yo recomiendo iniciarnos en el Poker Texas Holdem por varios motivos: popularidad del juego, oferta de mesas y rangos de apuestas y facilidad en su iniciación.
En una futura entrada analizaremos las diferencias fundamentales de jugar en mesas/torneos presenciales frenta a estar tras la pantalla, y qué ventajas o desventajas encontraremos en uno u otro ámbito. Sin embargo, independientemente del lugar desde el que actuemos, debemos tener presente que nuestra concentración en el juego y los rivales debe ser máxima, dejando de hacer otras cosas simultáneamente como jugar a la consola, ver un reportaje o simplemente escuchar una música que nos distraiga (podrÃamos usar música que nos ayude a la concentración). El Póker es un entretenimiento y debemos enfocarlo desde este sano punto de vista, pero aún no vi a ningún futbolista jugando a la PSP al lanzar un penalty o a un tenista antes de sacar algún servicio ajustanto el i-pod.
Ahora alguno pensará, cuánto debo ingresar para poder jugar, jugar y jugar y alcanzar cierta pericia: la respuesta es clara: NADA. En el inicio de nuestro entrenamiento no debemos desembolsar ni un céntimo de euro, pues como buenos amateurs, debemos primero familiarizarnos con el propio juego y con un sin fin de condicionantes en las partidas: posiciones en la mesa, tipo de apuesta máxima, jugadas ciertas y proyectos de jugadas, probabilidades de victoria… y perfilarnos en cuanto a qué clase de jugadores parecemos ser (fundamental antes de iniciar el juego con dinero real). Que nadie se asuste que todos y cada uno de estos puntos (y muchos más) serán analizados en su justo momento.
No tendremos peligro en empezar a jugar tomando una mÃnima noción de cómo funciona el Texas H’oldem en mesas de dinero ficticio. Para ello sugiero una lectura al enlace que he dejado previamente y asà conocer cómo se desarrolla una partida de Texas Holdem (el más popular de todas las modalidades) y asà iniciarnos en las partidas con dinero virtual (tipo billetes de Monopoly). Si quieren seguir mi ritmo pausado pero seguro, les animo a hacer algunas manos y esperar la próxima entrada donde indicaré qué mesas me resultan más cómodas para el inicio y por qué.


















