El póker Omaha es sin duda uno de los juegos más solicitados en los casinos y es que sus reglas lo hacen uno de los más entretenidos para los jugadores. Lo más llamativo es la gran posibilidad de armar buenas manos en cada juego. Algo que no ocurre con otras variantes del póker donde a veces se vence con una mano realmente baja.

Juego Póker Omaha

En el Póker Omaha se reparten cuatro cartas a cada participante y se colocan hasta cinco en la mesa totalmente descubiertas para que cada uno vaya armando su juego en secreto. Al igual que en la mayoría de variantes del póker, vencerá quien arme el juego más alto. Se respeta que la mayor jugada posible sea la escalera real de color, le sigue la escalera de color, el póker, el full, el color, la escalera, el trío, los dos pares, el par, y, finalmente la carta más alta.

La particularidad del Omaha es que cada participante está obligado a “construir” su juego con dos cartas de las que les repartieron y tres de las que se encuentran en la mesa. Cualquier otra combinación no está permitida.

Esto obliga muchas veces a que el jugador se decida por un juego y no por otro, cuando surgen las posibilidades de tener dos juegos. Claro que siempre se debe optar por el juego más alto, pero esto puede que no importe si el rival cuenta con un juego mucho más atractivo. Del mismo modo, las apuestas se realizan a medida que se van revelando las cartas de la mesa. Eso le da más interés y expectativa a cada juego.